Lima independiente 2018: El árbol

“El árbol”, del portugués André Gil Mata, se abre con un largo plano secuencia. En el arranque, todo remite a “El espejo”, de Tarkovski: el lugar, el ambiente, la madre y el niño, y la lentitud del trávelin de alejamiento. Pero, en forma progresiva, ese movimiento de cámara nos conduce hacia otro espacio. Ahí se descubren nuevas texturas visuales, de puro deterioro físico. Entonces hallamos a un hombre mayor que reposa. Pasamos de un tiempo a otro sin que se quiebre la continuidad espacial. El entorno parece inspirado en el cine de Béla Tarr (a su turno, afiliado a Tarkovski).

Desde ese momento, la marca del estilo del realizador de “El tango de Satán” se apodera de “El árbol”. El clima frío, las travesías inciertas, los planos de larga duración, los seguimientos prolongados, la incertidumbre acerca del lugar y el tiempo en el que se ubica el relato, los dilatados silencios, la inclemencia de la naturaleza, el mundo de violencia que está más allá del encuadre. Y lo principal: la experiencia del transcurso del tiempo convertida en sustento de los cambios emocionales y existenciales de esos personajes lacónicos, el niño y el viejo, que parecen seguirse, cotejarse, observarse desde tiempos diversos, estando destinados a un encuentro trascendental.

Esa devota filiación a la obra de Tarr le impone a “El árbol” una carga derivativa que pesa demasiado. Pero Gil Mata tiene la capacidad para darle a su fábula sobre el tiempo y el crecimiento una verdadera densidad fantástica. Los paisajes tienen un aire de cuento hechizado, de fantasmagoría infantil, de miedo a la noche y de paradójica fascinación por lo oscuro y lo desconocido.   

 

Es un punto fuerte de la programación de esta edición del festival.

Ricardo Bedoya

3 thoughts on “Lima independiente 2018: El árbol

  1. Con todo el respeto que se merecen el Sr. Ricardo Bedoya y sus reseñas pre festival, debería empezar explicando, luego de las consultas correspondientes, por qué demonios los organizadores de Lima Independiente han programado la edición de este año encima de la del Este de Lima. Esta ” genial” idea está ocasionando malestar y desazón entre los cinéfilos que, por si todavía no se han dado cuenta, son un solo público que acude a todos los festivales de cine en Lima. Al respecto he escuchado que la razón de esta sinrazón es el Mundial de Fútbol que se avecina, cosa que yo no creo porque los partidos en vivo hora peruana van desde las 5 am hasta el mediodía máximo. Por lo que sospecho de razones más oscuras de tal decisión.

    • Hola, Albero

      Lo mismo me pregunto yo. Estoy de acuerdo con lo que dice el comentario, pero no tengo ninguna explicación que dar porque no soy organizador de ninguno de los dos festivales. Hay que correr traslado de la pregunta a los responsables.

      Saludos

      Ricardo Bedoya

  2. Con todo respeto que se merece el señor Ricardo Bedoya, desde hace varias ediciones de Lima Independiente, el señor “Albero” le reclama todo a este festival, desde por qué una sola función de tal película, que las sedes son muy separadas, que por qué se visten así los organizadores, por qué existe ese festival y no solo nos quedamos con el bienamado y respetable festival de Lima.
    Ahora habla de oscuras razones.
    Bien, vayamos a los calendarios de festivales. Pero antes, la pregunta de ‘Albero’ está muy mal. No es que Lima Independiente se hizo encima de Al este de Lima, sino al revés: por qué este festival, que es extranjero, decidió hacer su última edición encima de las fechas de un festival peruano que, como se vio por redes, había anunciado con anticipación sus fechas de realización para 2018. Incluso, quienes asistimos a la ceremonia de clausura del año pasado recordamos que el ex director del festival, Alonso Izaguirre, anunció las fechas para este año.
    La oscura razón de Lima Independiente, se sospecha en la lejana comunidad del anillo, es que este festival siempre se ha realizado en junio, y no en otro mes –salvo uno o dos días de mayo, pero siempre en junio-. “Albero” ha revisado las fechas de los primeros al Este de Lima? Parece que no, tal vez por oscuras razones. Pues hasta donde recuerdo, la tercera edición de este festival, por ejemplo, se hizo en … diciembre. De allí, han ido cambiando de fechas TODOS LOS AÑOS hasta llegar a junio y, todo indica, meterle codazos a Lima Independiente de mala manera.
    Fuentes cercanas al ministerio de Cultura, no tan oscuras, señalan que el año pasado, Lima Independiente había cumplido con todos los requisitos para obtener la sala Robles Godoy, pero que, de manera sorpresiva, las autoridades de ese ministerio les quitaron la sala para favorecer a otro festival, que llegó a pedir la referida sede meses después que Lima Indie. Y ya que estamos en eso, alguien podría responder qué hace el ministerio de Cultura del Perú apoyando, con plata de todos los peruanos, un festival como Al Este de Lima que es extranjero? Porque ese festival nació y se hace en Francia. No es mejor que los proyectos peruanos tengan prioridad?
    Así que si hay oscuras razonas, estas parecen provenir de otros ámbitos, y no de Lima Independiente.

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