Capitana Marvel

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En los primeros 30 minutos se concentra lo mejor y más vistoso. La guerra entre los extraterrestres krees y skrulls es como una mini aventura galáctica, colorida y veloz, que evoca las películas de ciencia ficción espacial europea de los años sesenta, con puro aire pop e influencia de los “fumetti”. Es el espíritu de las figuritas coloreadas de la historieta, pero animadas por el cine. Hay una pizca de ingenuidad, otra de seducción, mucho jaleo, y algún guiño a “Kill Bill”. En dos o tres secuencias se condensa una historia de aprendizaje. Carol asume los poderes de la Capitana y descubre el poder de su puño flamígero. Empoderamiento, que le llaman.

Luego, las cosas cambian. Ya estamos en el planeta tierra, en los años noventa. Entra en acción Samuel L. Jackson. La capitana, después de recuperar su memoria terrícola, rebobinando el pasado, enfrenta la “invasión de los usurpadores de cuerpos”, o de los fabricantes de clones, o lo que sean los skrulls, esos seres transformistas que adoptan perfiles humanos, dejando atrás su piel verde y las orejas puntiagudas, como las del vampiro Nosferatu.

El humor se torna paródico y apunta hacia varios blancos: a “Top Gun” y sus estruendos; al planeta convertido en pocilga; a las lentísimas computadoras; al Hollywood ambicioso de otrora, que todavía se atrevía a hacer películas de gran presupuesto y ambición expresiva como “The Right Stuff”, que la capitana halla en un polvoriento estante de Blockbuster y mira con un gesto de desconcierto y suficiencia. Ante los millonarios despliegues pirotécnicos y seriales del triunfante Marvel, todo tiempo pasado fue peor.

La química entre Brie Larson y Samuel Jackson salva a muchas escenas de la rutina más plana. Es preferible verlos conversando o bromeando bromas que asistir a algunas escenas de acción tan mecánicas que parecen filmadas con recetario.

El homenaje a Stan Lee arranca aplausos de un público fiel al mundo cinematográfico de Marvel, cada vez más parecido en sus estrategias, dinámicas, enganches de suspenso, rotación de personajes, modos de “interpelar” al auditorio, y celebración del “cine de atracciones” a las seriales de los tiempos del cine mudo.

“Capitana Marvel” es un aperitivo para lo que viene y que se ofrece como apoteósico: “Avengers: Endgame”, que se estrenará dentro de poco. Ahí, la heroína se las verá con Thanos. Si no se prepara para el conflicto con el inmenso villano, las llamas de sus puños parecerán chispitas navideñas.

Ricardo Bedoya

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